¿Cómo ahorrar energía eléctrica en el hogar?

Se puede querer ahorrar energía eléctrica en casa por varios motivos, entre los que se cuentan la preocupación por la huella de carbono y por el costo del recibo de energía, principalmente. Sean los motivos que sean, ahorrar electricidad es una excelente idea.

No solamente ayudamos al planeta, sino que mejoramos incluso nuestros hábitos, llegando a ser un poco más independientes de la electricidad. A continuación te damos algunos consejos, tanto a corto como a largo plazo, para reducir el consumo de la electricidad.

Tabla de contenidos

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¿Cómo ahorrar energía eléctrica a corto plazo?

Aprovechar la luz natural

A veces pasa que los aparatos tecnológicos nos absorben, de modo que nos desvelamos viendo una serie o revisando nuestras redes sociales. Como consecuencia, nos levantamos tarde en la mañana, desperdiciando valiosas horas de sol.

Es una buena idea cambiar este hábito, de modo que nos acostemos y levantemos a una hora razonable; de esta forma, minimizamos el consumo de electricidad que invertimos en el ocio.

Otra forma de aprovechar la luz natural es disponiendo nuestros muebles y nuestro espacio, de modo que las actividades en las que necesitemos buena iluminación dependan lo menos posible de la luz artificial.

Por ejemplo, si podemos instalar nuestro escritorio o nuestro lugar de estudio cerca de una ventana o directamente en una terraza techada, es considerable la disminución de consumo de energía que tenemos.

Exigir al mínimo el aire acondicionado

Como en nuestro hogar buscamos estar cómodos, hacemos uso de las tecnologías que nos brinden una calidad de vida confortable. Sin embargo, a menudo ocurre que nos excedemos y comprometemos más recursos de los necesarios en ese empeño.

El aire acondicionado y su abuso es un ejemplo. Este es un electrodoméstico que se caracteriza, junto con el refrigerador, por consumir cantidades enormes de energía. ¡Hasta 2200 W de consumo: el equivalente a casi 30 bombillas convencionales encendidas a la vez!

Para ahorrar energía eléctrica no tenemos que prescindir totalmente del aire acondicionado, sino que podemos usarlo razonablemente. Podemos, por ejemplo, exigirle poco y, para aminorar la sensación de calor, usar ropa holgada o hacer uso del viejo abanico de mano.

Usar lavadora y lavavajillas a su máxima capacidad

¿Cuántas veces nos ha pasado que precisamos una prenda, una sola, y utilizamos la lavadora para lavarla y poderla usar? Es algo común, lastimosamente. Es un hábito que podemos cambiar: llenar la lavadora para que se utilice menos veces, al igual que el lavavajillas, garantiza que se derroche menos energía. Además, haciendo esto, no sólo ahorramos electricidad, sino que ahorramos agua.

Desconectar los aparatos eléctricos que no estén en uso

Es común que un electrodoméstico, como los televisores o los equipos de sonido o los microondas, tenga un temporizador que le marca un tiempo de funcionamiento, después del cual se apaga automáticamente. O lo podemos apagar nosotros mismos.

El estado en el que queda un electrodoméstico así se conoce como stand-by: aunque esté apagado, sigue conectado a la corriente y consumiéndola. Se dice que alrededor del 10% del consumo que se refleja en las facturas de energía eléctrica se debe a ese “consumo fantasma” del stand-by.

Apagar las luces que no se necesiten

Aunque parezca obvio, por su misma obviedad lo olvidamos. Salimos de una habitación, o del baño, o de la cocina, y dejamos atrás la luz encendida iluminando un espacio en donde no hay nadie. Por puro olvido; sin embargo, eso no es excusa. Hay que tomar consciencia de lo derrochador e innecesario que resulta ese hábito, así logra evitarse.

Evitar el uso de ciertos electrodomésticos

Cada vez más personas se convencen de que planchar la ropa es una práctica anticuada, del siglo pasado. Aunque se vea bien y resulte más cómodo, es innegable que se trata de un gasto energético considerable (sin mencionar el tiempo gastado ahí también). Lo mismo el secador para el cabello o la cafetera eléctrica.

Son electrodomésticos que significan un consumo de energía considerablemente grande. ¡Una plancha consume hasta 18 veces más energía en una hora que un televisor LED de 50 pulgadas en ese mismo tiempo! Además, se trata de electrodoméstico cuyo uso no nos es indispensable.

¿Cómo ahorrar enería eléctrica a largo plazo?

Adquirir bombillos ahorradores

Las bombillas LED, a diferencia de las bombillas convencionales, registran un consumo de corriente realmente bajo. Por ejemplo, una bombilla convencional de 1100 lúmenes consume alrededor de unos 75 W; mientras que una bombilla LED, de también 1100 lúmenes, consume entre 10 y 15 W.

Es decir, una bombilla LED consume hasta siete veces y media menos energía que una bombilla convencional, de la misma potencia lumínica. En otras palabras, reemplazar todas las bombillas convencionales en casa por bombillas LED reduce significativamente el consumo de energía, que se ve reflejado en el costo del recibo.

Adquirir electrodomésticos más eficientes

La eficiencia energética hace referencia a la capacidad que tiene un aparato de ejecutar su función de la mejor manera valiéndose de la menor cantidad posible de recursos energéticos. Sólo desde algunos años este concepto (que era bien conocido y aplicado a nivel industrial pero casi que ignorado en el ámbito doméstico) se popularizó entre los electrodomésticos del hogar.

En algunas partes del mundo, los electrodomésticos traen una etiqueta en la que se ve reflejada la eficiencia energética del aparato en cuestión. Es una buena idea revisar la eficiencia energética de cualquier electrodoméstico que consideremos adquirir, y, si es el caso, comparar distintos productos.

A fin de cuentas, aunque el costo del electrodoméstico que sea más eficiente pueda ser mayor al momento de la compra, este costo se compensará a futuro debido al bajo consumo que registrará.

¿Ducha eléctrica o calentador de agua?

Uno de los aparatos que más energía consume es la ducha eléctrica: unos 1500 W, o, lo que es lo mismo, 20 bombillas convencionales encendidas a la vez. Es cierto que la instalación de una ducha eléctrica resulta más fácil y económica que la instalación de un calentador de agua; pero, a largo plazo, y en vista de que un calentador de agua tiene una vida útil considerablemente más larga, un calentador de agua es una opción mucho más eficiente y económica.

Usar enchufes inteligentes

En el mercado existen gran variedad de enchufes eléctricos, que ofrecen una amplia gama de ventajas. La más común es la del temporizador: puede programarse para conectar o desconectar un electrodoméstico dependiendo del uso que vayamos a darle. De este modo, se evita ese “consumo fantasma” del stand-by.

Optar por fuentes alternativas de energía

Aunque no se trate propiamente de ahorrar energía, sino de ahorrar dinero en el pago de las facturas de energía de la red principal, contar con una fuente alternativa es una excelente idea. Hay muchas opciones en el mercado, unas más eficientes que otras, y unas más económicas que otras.

Encontramos, por ejemplo, a los paneles solares; o a los molinos que aprovechan la fuerza del viento para generar electricidad.

También encontramos a los generadores eléctricos, como los que te ofrecemos, alimentados por diésel. Ofrecen una potencia realmente extraordinaria: ¡pueden respaldar un consumo de hasta 60 KW! Son máquinas muy duraderas; además de ofrecer una alternativa energética, son una ventaja inigualable cuando la red principal falla. Acá puedes conocer más sobre generadores eléctricos y sobre las ventajas que te pueden ofrecer.

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