10 precauciones con la electricidad

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10 precauciones con la electricidad

No es difícil encontrar en internet información sobre instalaciones eléctricas acompañada de la frase “Hágalo usted mismo”. Muchas veces esta información sobre instalaciones eléctricas es eso y nada más: sobre instalaciones eléctricas, sobre cómo llevar a cabo el trabajo. Y se olvida entonces lo más importante a la hora de intervenir circuitos eléctricos: las precauciones que debemos tener con la electricidad.

En vista de ello, resulta imperioso contar con todas las medidas de seguridad y precauciones que estén a nuestra mano para evitar cualquier eventualidad. A continuación, te enumeramos y explicamos las 10 precauciones que debemos tener con la electricidad.

Por un lado tenemos las precauciones que debemos tener con la electricidad en la cotidianidad, que son las que debemos tener en cuenta todos los días en nuestro entorno habitual; por otro lado tenemos las precauciones y medidas de seguridad que tenemos que tener en cuenta a la hora de intervenir en un circuito o instalación eléctrica

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En casa o en la oficina, o donde quiera que transcurra nuestra vida diaria, seguramente estaremos en contacto con electrodomésticos, máquinas o dispositivos que funcionen gracias a la electricidad. Aunque se trate de un entorno probablemente muy seguro, nunca están totalmente conjuradas las eventualidades desagradables; es decir, un cortocircuito, una sobrecarga, o un calentamiento excesivo en la instalación siempre podrá tener lugar.

Ninguna precaución es demasiada para nuestra seguridad y la de nuestro entorno ni ninguna medida es suficiente para que una instalación eléctrica sea cien por ciento segura total y definitivamente. Sin embargo, hay una serie de precauciones que podrán implementarse para reducir el riesgo prácticamente a cero. Veamos cuáles son.

Revisar periódicamente el estado de la instalación eléctrica

Checar regularmente que todos los elementos que componen la red eléctrica de nuestra casa estén en condiciones óptimas puede marcar la diferencia. Por ejemplo, es fundamental que toda la red cuente con un polo a tierra.

Los cables raídos, cuyo material interior (generalmente cobre) puede verse, son en extremo peligrosos e incrementan radicalmente el riesgo de un cortocircuito. De igual forma, los tomacorrientes o enchufes tienen que tener correctamente conectados los cables que a ellos llegan. Los tableros eléctricos deben funcionar perfectamente.

Evitar conexiones sobrepuestas

Es común que, dada la cantidad de electrodomésticos que tenemos, muchas veces los enchufes o tomacorrientes de nuestra casa simplemente no alcancen. Entonces recurrimos a las famosas regletas, que multiplican el número de tomacorrientes para satisfacer nuestra demanda

Sin embargo, este objeto puede resultar muy peligroso si no se le da un uso adecuado. Si a una regleta de baja calidad se le conectan aparatos de gran consumo, como neveras o planchas o equipos de aire acondicionado, es probable que cause un calentamiento excesivo en el tomacorriente e incluso un incendio.

Mantener aislados los tomacorrientes

Curiosamente, una de las cosas más deseadas es un tomacorriente cerca de la cama, para poder conectar el celular y tenerlo a mano incluso allí, en nuestro lugar de descanso. Pero esto es muy riesgoso, en caso de cortocircuito.

Es recomendable que los tomacorrientes estén libres, que permanezcan lejos de elementos potencialmente combustibles como cortinas, mantas, cobijas o madera. Pues, en una eventualidad, la temperatura que llega a alcanzar un tomacorriente sobreesforzado llega a ser tal que puede calcinar tales elementos y provocar un incendio.

Reemplazar electrodomésticos o máquinas eléctricas que estén defectuosas

Cambiar los electrodomésticos viejos por unos más nuevos no sólo reduce los riesgos de una eventualidad desagradable, como un cortocircuito que afecte toda la instalación eléctrica, sino que significa un ahorro considerable a largo plazo; pues los electrodomésticos modernos, más nuevos, están diseñados para ser más eficientes energéticamente.

Advertir los riesgos en los más chicos

La curiosidad de los niños es proverbial. Donde quepan sus manos, allí estarán hurgando y explorando. Eso es natural para ellos. Por eso mismo hay que buscar el modo de reducir el riesgo de que les ocurra algún accidente. Hay que mantener los tomacorrientes correctamente aislados, los tableros eléctricos cerrados, y, en general, cualquier elemento eléctrico potencialmente peligroso fuera de su alcance.

Precauciones para intervenir en la red eléctrica

Es sabido que una descarga eléctrica, en un caso extremo, en donde el voltaje y el amperaje son altos, puede ocasionar la muerte por fibrilación ventricular o por asfixia. Incluso cuando no sea un caso extremo, los daños a la humanidad de quien se electrocute pueden ir de fuertes y dolorosas contracciones musculares a terribles quemaduras.

A la hora de intervenir en la instalación eléctrica de nuestro hogar hay que tener en cuenta medidas de seguridad especiales para evitar desgracias o algo que lamentar. Estas son las precauciones que debes tener en cuenta.

Cortar el flujo de energía eléctrica

Antes que cualquier otra cosa, es recomendable aislar la zona que vayamos a intervenir. Si no corre electricidad, es muy seguro trabajar en los cables, o reemplazar tomacorrientes, fusibles, etc. Una vez se haya cortado la electricidad, será más fácil analizar la red eléctrica, identificar el problema y solucionarlo.

Evitar la humedad

El agua es un gran conductor de electricidad. Manipular una red eléctrica en presencia de algún tipo de humedad, aun cuando esté desenergizada, es realmente peligroso. De igual forma, no solo la red eléctrica debe estar totalmente seca, sino la superficie sobre la que nosotros mismos nos paramos –o quienes vayan a llevar a cabo la reparación- también esté seca, para evitar una electrocución.

Utilizar las herramientas adecuadas

La mayoría de herramientas que hay en el mercado están fabricadas, principalmente, de metal. El acero o el hierro, y en general todos los metales, son excelentes materiales conductores de electricidad. Si se escoge una herramienta que no esté especialmente diseñada para un trabajo eléctrico, se corre el riesgo de una descarga eléctrica. Siempre hay que preferir trabajar con herramientas que estén recubiertas con un material aislante, como pvc o caucho.

Contar con los elementos de seguridad indicados

Al manipular una red eléctrica es importante hacerlo con un mínimo de elementos de protección. No es necesario un casco, ni un arnés, ni un overol profesional. Pero sí son necesarios unos guantes diélectricos, o aislantes, que protejan nuestra integridad en caso de una descarga. También es recomendable un calzado adecuado, ojalá de caucho. Protección para nuestros ojos, como unas gafas de seguridad.

Consultar a expertos

Siempre que se pueda recurrir a un electricista profesional, es recomendable hacerlo. Dejar las cosas en manos de un experto calificado y reconocido nunca va a ser una mala idea. Cuentan con un amplio conocimiento y experiencia que garantiza no solo la seguridad en el trabajo, sino la calidad de éste. Así, confiando en un electricista profesional, podemos ahorrarnos dolores de cabeza y gastos innecesarios.

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